2do Domingo: Día de la Familia
Siendo la familia la célula de la sociedad, el estado tiene la obligación de protegerla. Dentro de la familia, cada miembro cumple un rol, ya sea como padre, madre o hijo, teniendo todos derechos y deberes, lo cual solo se logra en un ambiente de respeto y solidaridad.

La Familia es el espacio natural y más eficaz de humanización de la sociedad y colabora en la construcción del mundo.

La familia constituye el núcleo de la sociedad. Es el grupo en que el niño y la niña desde su nacimiento y por la interacción social, recibe la primera educación. Es una institución social que influye con valores y moral en la conducta de los hijos.

A lo largo de la historia, la familia ha prevalecido como una institución viva y universal, como la base de toda cultura. La importancia de la familia y de su bienestar proviene de la influencia que ejerce en el individuo y su trascendencia sobre el ambiente. En la familia los niños se hacen ciudadanos y encuentran en ella la primera escuela, constituyendo el instrumento natural y más eficaz de humanización de la sociedad.

Ofrecer una definición exacta sobre la familia es una tarea compleja debido a las enormes variedades que encontramos y al amplio espectro de culturas existentes en el mundo. Existen varias formas de organización familiar y de parentesco, todas tienen un valor que es importante reconocer y respetar.

La familia de otros tiempos, con su ambiente rural, sus muchos hijos, su carácter multifuncional y sus papeles patriarcales se convirtió en el patrón occidental de cómo debiera ser la familia. La actual familia urbana es, por varios conceptos, totalmente distinta de este modelo. Esto crea cierta intranquilidad en las personas que todavía basan sus valores en él, pero las recriminaciones son absurdas, porque la familia no es una persona ni una cosa, sino un patrón cultural que cambia constantemente y va de acuerdo con las necesidades del ser humano.